Diciembre 2010
IGLESIA DE LA ESPERANZA. ALCORCÓN
Frente a sus iras, vosotros sed mansos; a sus jactancias, vosotros sed humildes; a sus blasfemias, vosotros mostrad vuestras oraciones; a sus errores, vosotros sed firmes en la fe; a su fiereza, vosotros sed apacibles, sin buscar imitarlos.
De la carta a los Efesios. S. Ignacio de Antioquia.
Juan, en la cárcel, oyó hablar de lo que Cristo estaba haciendo, y envió algunos de sus seguidores a preguntarle si él era quien había de venir o si debían esperar a otro.
Jesús les contestó: Id y contad a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su enfermedad, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el mensaje de salvación. ¡Dichoso el que no pierde su confianza en mi!...
Del evangelio de Mateo
Esperando y caminando. Espera que camina. No vale el desánimo aunque invade, a veces. Caminamos con Él hacia la vida, hacia lo definitivo; y en el camino nos hacemos, nos construimos, renacemos una y mil veces, con Él; y aprendemos, de lo contrario nos perdemos, nos deformamos, nos pervertimos y morimos.
Caminando, con Él, he aprendido los secretos del camino, del trabajo, de la vida. Él me enseña a amarla, a respetarla.
Caminando, con Él, he aprendido de la hospitalidad de los otros que caminan. Aprendo a ser hospitalario.
Caminando, con Él, he aprendido a ser solidario. Me enseñaron a compartir desde pequeño, no de lo que sobra, sino de lo que tengo. Mi mesa fue siempre mesa de caminantes. Así, se opera el milagro de los panes y los peces; compartiendo con Él y con los otros, la escasez se convierte en abundancia.
Caminando, con Él, he aprendido a vivir con sencillez, sin acumular ¿De qué nos servirá amontonar pompa y riquezas si perdemos nuestro ser?.
Caminando, con Él, he aprendido a vivir la fe, a no convertirla en mercancía, en negocio.
Caminando, con Él, he aprendido a conjugar la fe con la justicia. Evangelizar significa eso, promover la justicia, promover la vida en todos los sentidos, humanizar las relaciones, ayudar al reencuentro, a la reconciliación; ésta es la Buena Nueva. Hillel el viejo, resumía la Torá en esta frase: no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti, lo demás es comentario.
Caminando, con Él, aprendo a no perder la esperanza y la confianza en el Dios vivo, misericordioso y fiel.
Caminando, con Él, aprendo a relativizarlo todo, menos el Amor.
Caminando, con Él, voy renaciendo, voy siendo yo mismo y Él va siendo en mí.
Rvdo. Juan Larios
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